miércoles, 28 de noviembre de 2007

El error más importante de los hombres en sus citas, y cómo evitarlo de una vez por todas

¿Te sientes frustrado porque a pesar de gastar mucho dinero en regalos para las mujeres no obtienes todo el sexo que podrías?
Te diré que hay un problema: te estás en una engaño. El dinero gastado no compra inmediatamente la abertura de piernas.
El problema de derrochar el dinero en una mujer que no lo haya merecido es lo que esa actitud comunica. Lo que le dejas entender de modo evidente es que ella tiene un valor superior al tuyo, y que es por eso que deber ganar su aprobación pagando por ese valor.
Es como si dijeras: “OK, sé que valgo menos que tí, ¿qué te parece si te doy una docena de rosas, una cena en un buen restorán y unos lindos aretes de diamante?” ¿Entiendes lo que quiero decir?
La verdad es que si reconoces que vales mucho, no necesitas comprar su aprobación.
Sé que decir “no compro cosas para regalar a las mujeres” va en contra de lo que los hombres piensan lógicamente; y estoy seguro que está en contra de todo lo que se nos ha enseñado. Después de todo, se nos ha criado haciéndonos creer que si hay algo que queremos y que tiene valor tenemos que estar dispuestos a sacrificarnos para comprarlo, ¿no es cierto?
Es verdad para los objetos inanimados, que no piensan por su cuenta. Pero no es el caso con las mujeres.
Considere el caso de una mujer super sexy normal. La mayoría de los hombres la considera como algo de mucho valor y están dispuestos a tender su manto y a besar el suelo sobre el que ella camina.
Apenas entra en un lugar y todos le están haciendo regalos.
Sin embargo, ¿qué tipo de hombre busca normalmente esa mujer? Normalmente uno que tenga un estatus social alto, que no necesita comprarle cosas para ganarse su afecto.
Sí, ciertamente que lo hará una vez que ya la haya conquistado, para que ella tenga cosas lindas para mostrar…. Pero no mientras que la seduce.
Lo fundamental es que hay tres reglas sobre cómo gastar eldinero con las mujeres (ignóralas y volverás a casa no solamente en bancarrota). Cuando haya que pagar, pondera bien la situación con estas preguntas:
1) ¿Cuánto valgo yo y cuánto vale ella? Si haces un esfuerzo especial para pagar estás dejándole entender que piensas que ella tiene un valor muy alto para tí.
2) ¿Se merece lo que le voy a dar? En cuanto macho alfa tú sabes recompensar las buenas obras. Por lo tanto, ¡asegúrate de que la mujer haya hecho algo que valga tu aprobación! La única vez que debes invitar a una mujer a una cita cara es cuando haya hecho algo significativo para merecerlo, como por ejemplo darte un buen momento de placer sexual.
3) ¿Estoy pagando por esto como un macho alfa debería hacerlo? Asegúrate de no presentar la cosa como si estuvieras comprando el derecho de llevarte a la mujer a la cama; eso es un comportamiento de machos beta necesitados.
Quiero que te consideres a tí mismo con un hombre de gran valor. Como hombre de gran valor necesitas imaginarte que sí, estás interesado en la mujer, pero que su buen comportamiento es condición para que estés interesado en ella.
Déjame decirte de paso que no debes decirle nunca a una mujer “te compro esto como recompensa”.
Limítate con recompensar las buenas obras y tratar de no alentar el malo, y verás que todo funcionará mejor para tí.
Cuando le compres cosas a la mujer no hagas de esto algo importante. Puede decir algo por el estilo: “Voy a pagar el café. No hay historia.” Esto le dice a ella que tú estás más interesado en la interacción social que están teniendo ustedes dos, y que apenas si estabas pensando en la bebida que le acabas de comprar.
Significa también que no es un regalo con compromiso. Cuando dices “no hay problema, yo pago”, dejas en claro que no le estás exigiendo que te dé algo a cambio por lo que acabas de hacer por ella.
La actitud de “comprarme cosas porque algo me va a pedir después” es algo que las mujeres consideran como manipulativo, y esto bloquea el acceso del hombre al sexo.
Para serte franco, muchos hombres caen en esta trampa y hacen un gran aspaviento cuando le compran cosas lindas a la mujer. No te conviertas en uno de estos.
El problema es que la mujer promedio ha salido con tantos hombres que le han comprado cosas lindas para acostarse con ellas que cuando empiezas a comprarle cosas lindas desencadenas automáticamente una reacción negativa en ella. “Hey, este quiere comprar el sexo”, piensa ella, y te ignora. La mujer normal no es una prostituta y no le gusta que la traten de tal.
OK, pero ¿qué hacer cuando llegue la cuenta? Primero no debes invitar nunca a una mujer a una cita de lujo hasta después de haber tenido una relación sexual con ella. Por eso, invítala a comer a un restorán caro como recompensa por algo bueno que haya hecho.
Tu primera cita debe ser algo informal y que no sea caro, como por ejemplo tomar un café. Así, una vez que llegue la cuenta, en realidad no hay problema.
Una regla básica es preguntarse si uno pagaría si hubiera invitado un amigo hombre en vez de esa chica que está sentada enfrente tuyo. Si la respuesta es sí, pues hazlo.
No sientas que se aprovecha de tí porque pagaste la nota del café. No vas a perderte la posibilidad de acostarte con esa chica porque eres demasiado tacaño para comprarle un café a 3 dólares.
Lo principal que debes hacer es darte cuenta por qué estás haciendo las cosas. No le compres nunca cosas a una mujer ni le hagas favores porque piensas que necesitas su aprobación. Muy por el contrario, adopta la mentalidad del macho alfa: todo lo que hagas por ella tiene como condición que ella lo haya ganado antes.

2 comentarios:

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...

ME PARECE UN ARTICULO MACHISTA Y SIN FUNDAMENTO, LAS MUJERES NO NECESITAMOS QUE NADIE NOS PAGUE NADA, SI QUEREMOS JOYAS, COMER BIEN, O COSAS LINDAS NOS LAS COMPRAMOS Y PUNTO.

INVESTIGUEN MEJOR, Y SI SE FIJAN EN MUJERES ASI ES CULPA DEL QUE SE FIJA EN ELLAS