¿Te sientes frustrado porque a pesar de gastar mucho dinero en regalos para las mujeres no obtienes todo el sexo que podrías?
Te diré que hay un problema: te estás en una engaño. El dinero gastado no compra inmediatamente la abertura de piernas.
El problema de derrochar el dinero en una mujer que no lo haya merecido es lo que esa actitud comunica. Lo que le dejas entender de modo evidente es que ella tiene un valor superior al tuyo, y que es por eso que deber ganar su aprobación pagando por ese valor.
Es como si dijeras: “OK, sé que valgo menos que tí, ¿qué te parece si te doy una docena de rosas, una cena en un buen restorán y unos lindos aretes de diamante?” ¿Entiendes lo que quiero decir?
La verdad es que si reconoces que vales mucho, no necesitas comprar su aprobación.
Sé que decir “no compro cosas para regalar a las mujeres” va en contra de lo que los hombres piensan lógicamente; y estoy seguro que está en contra de todo lo que se nos ha enseñado. Después de todo, se nos ha criado haciéndonos creer que si hay algo que queremos y que tiene valor tenemos que estar dispuestos a sacrificarnos para comprarlo, ¿no es cierto?
Es verdad para los objetos inanimados, que no piensan por su cuenta. Pero no es el caso con las mujeres.
Considere el caso de una mujer super sexy normal. La mayoría de los hombres la considera como algo de mucho valor y están dispuestos a tender su manto y a besar el suelo sobre el que ella camina.
Apenas entra en un lugar y todos le están haciendo regalos.
Sin embargo, ¿qué tipo de hombre busca normalmente esa mujer? Normalmente uno que tenga un estatus social alto, que no necesita comprarle cosas para ganarse su afecto.
Sí, ciertamente que lo hará una vez que ya la haya conquistado, para que ella tenga cosas lindas para mostrar…. Pero no mientras que la seduce.
Lo fundamental es que hay tres reglas sobre cómo gastar eldinero con las mujeres (ignóralas y volverás a casa no solamente en bancarrota). Cuando haya que pagar, pondera bien la situación con estas preguntas:
1) ¿Cuánto valgo yo y cuánto vale ella? Si haces un esfuerzo especial para pagar estás dejándole entender que piensas que ella tiene un valor muy alto para tí.
2) ¿Se merece lo que le voy a dar? En cuanto macho alfa tú sabes recompensar las buenas obras. Por lo tanto, ¡asegúrate de que la mujer haya hecho algo que valga tu aprobación! La única vez que debes invitar a una mujer a una cita cara es cuando haya hecho algo significativo para merecerlo, como por ejemplo darte un buen momento de placer sexual.
3) ¿Estoy pagando por esto como un macho alfa debería hacerlo? Asegúrate de no presentar la cosa como si estuvieras comprando el derecho de llevarte a la mujer a la cama; eso es un comportamiento de machos beta necesitados.
Quiero que te consideres a tí mismo con un hombre de gran valor. Como hombre de gran valor necesitas imaginarte que sí, estás interesado en la mujer, pero que su buen comportamiento es condición para que estés interesado en ella.
Déjame decirte de paso que no debes decirle nunca a una mujer “te compro esto como recompensa”.
Limítate con recompensar las buenas obras y tratar de no alentar el malo, y verás que todo funcionará mejor para tí.
Cuando le compres cosas a la mujer no hagas de esto algo importante. Puede decir algo por el estilo: “Voy a pagar el café. No hay historia.” Esto le dice a ella que tú estás más interesado en la interacción social que están teniendo ustedes dos, y que apenas si estabas pensando en la bebida que le acabas de comprar.
Significa también que no es un regalo con compromiso. Cuando dices “no hay problema, yo pago”, dejas en claro que no le estás exigiendo que te dé algo a cambio por lo que acabas de hacer por ella.
La actitud de “comprarme cosas porque algo me va a pedir después” es algo que las mujeres consideran como manipulativo, y esto bloquea el acceso del hombre al sexo.
Para serte franco, muchos hombres caen en esta trampa y hacen un gran aspaviento cuando le compran cosas lindas a la mujer. No te conviertas en uno de estos.
El problema es que la mujer promedio ha salido con tantos hombres que le han comprado cosas lindas para acostarse con ellas que cuando empiezas a comprarle cosas lindas desencadenas automáticamente una reacción negativa en ella. “Hey, este quiere comprar el sexo”, piensa ella, y te ignora. La mujer normal no es una prostituta y no le gusta que la traten de tal.
OK, pero ¿qué hacer cuando llegue la cuenta? Primero no debes invitar nunca a una mujer a una cita de lujo hasta después de haber tenido una relación sexual con ella. Por eso, invítala a comer a un restorán caro como recompensa por algo bueno que haya hecho.
Tu primera cita debe ser algo informal y que no sea caro, como por ejemplo tomar un café. Así, una vez que llegue la cuenta, en realidad no hay problema.
Una regla básica es preguntarse si uno pagaría si hubiera invitado un amigo hombre en vez de esa chica que está sentada enfrente tuyo. Si la respuesta es sí, pues hazlo.
No sientas que se aprovecha de tí porque pagaste la nota del café. No vas a perderte la posibilidad de acostarte con esa chica porque eres demasiado tacaño para comprarle un café a 3 dólares.
Lo principal que debes hacer es darte cuenta por qué estás haciendo las cosas. No le compres nunca cosas a una mujer ni le hagas favores porque piensas que necesitas su aprobación. Muy por el contrario, adopta la mentalidad del macho alfa: todo lo que hagas por ella tiene como condición que ella lo haya ganado antes.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
martes, 27 de noviembre de 2007
Lo que les gusta a las mujeres
No le hagas caso a las mujeres que dicen qué les gusta de los hombres que aman; observa sus comportamientos y mira cuáles son los hombres que buscan realmente.
Si la mujer fuera veraz diría que el tipo de hombre que busca es “el hombre sexual que creará una oportunidad para el sexo y que resista a mis barreras”.
Por supuesto que ni se le ocurre decirlo, porque tiene miedo de ser considerada como una “puta”.
A las mujeres les gustan las relaciones; pero no buscan a los hombres para tener relaciones.
Las mujeres pueden tener muy buenas relaciones con sus amigas. No me cansaré de decirlo; las mujeres quieren hombres que les den sexo de calidad.
Pero aquí hay otro problema: Normalmente las mujeres asumen un rol pasivo cuando se trata de sexo. Esto quiere decir que eres tú, el hombre, quien deberás dirigir el encuentro hacia la cama.
No dejes que ella tome la iniciativa. Piénsalo: ella está constantemente con ese miedo de ser considerada como una puta y ¿tú esperas que sea ella la que tome la iniciativa para el sexo? No hay que asombrarse que muchos hombres tengan tantos problemas para tener sexo. Esperan demasiado: una mujer no se arriesgará a tanto.
Para tener sexo debes crear una situación en la cual la mujer se sienta que puede tener sexo contigo sin consecuencias para ella. Desde la perspectiva de la mujer: “Este tipo me conmovió. No pude resistir".
Las mujeres quieren sexo sin consecuencias. Esto es lo que desean.
Tal vez hayas oído hablar de las mujeres que se toman vacaiones para tener una aventura ¿Te preguntaste alguna vez por qué lo hacen? La razón es porque no están obligadas a dar cuenta de ello; no se las llamará putas. El sexo llega de modo espontáneo, porque se dan las condiciones justas. Una mujer que se encuentra a mil kilómetros de su casa puede satisfacer sus deseos carnales, y ninguna persona de su pueblo necesita enterarse.
No hables explícitamente de lo que vas a hacer
Los seres humanos tenemos un ritual de apareamiento. Es como una danza que dura ciertas horas. El ritual de apareamiento debe seguir los pasos adecuados para que se produzca el encuentro sexual.
Los hombres tenemos una maldita tendencia a querer siempre ser directos y querer saber claramente qué es lo que quiere la mujer, cuáles son los sentimientos de ella respecto a uno; y si piensa en acostarse con uno. Gran error.
Durante tu ritual de apareamiento con una mujer no utilices nunca las palabras. No le digas nunca explícitamente cuáles son tus intenciones. Esta es una forma lógica y masculina de hacer las cosas. Las cosas lógicas matan las emociones; y las emociones son algo crucial para que la mujere sea sexualmente receptiva contigo.
Si no le manifiestas tus intenciones sobre el sexo, ella creerá se llegó a una relación sexual de “modo espontáneo”, sin querer. Mantendrás activada su parte emocional, mientras que la parte lógica de su mente quedará fuera del juego. Eso es bueno, ya que es la parte lógica de la mente que dice “No”. Si te muestras con ella como un verdadero caballero con el cual ella puede tener sexo tranquilamente, en su mente verá la cosa como si bien no tiene sexo con un hombre en la primera cita, contigo fue una excepción.
Recuerda: Lo que la mujer quiere del hombre es que este le dé buen sexo… y ella quiere que tú tomes la iniciativa.
Si la mujer fuera veraz diría que el tipo de hombre que busca es “el hombre sexual que creará una oportunidad para el sexo y que resista a mis barreras”.
Por supuesto que ni se le ocurre decirlo, porque tiene miedo de ser considerada como una “puta”.
A las mujeres les gustan las relaciones; pero no buscan a los hombres para tener relaciones.
Las mujeres pueden tener muy buenas relaciones con sus amigas. No me cansaré de decirlo; las mujeres quieren hombres que les den sexo de calidad.
Pero aquí hay otro problema: Normalmente las mujeres asumen un rol pasivo cuando se trata de sexo. Esto quiere decir que eres tú, el hombre, quien deberás dirigir el encuentro hacia la cama.
No dejes que ella tome la iniciativa. Piénsalo: ella está constantemente con ese miedo de ser considerada como una puta y ¿tú esperas que sea ella la que tome la iniciativa para el sexo? No hay que asombrarse que muchos hombres tengan tantos problemas para tener sexo. Esperan demasiado: una mujer no se arriesgará a tanto.
Para tener sexo debes crear una situación en la cual la mujer se sienta que puede tener sexo contigo sin consecuencias para ella. Desde la perspectiva de la mujer: “Este tipo me conmovió. No pude resistir".
Las mujeres quieren sexo sin consecuencias. Esto es lo que desean.
Tal vez hayas oído hablar de las mujeres que se toman vacaiones para tener una aventura ¿Te preguntaste alguna vez por qué lo hacen? La razón es porque no están obligadas a dar cuenta de ello; no se las llamará putas. El sexo llega de modo espontáneo, porque se dan las condiciones justas. Una mujer que se encuentra a mil kilómetros de su casa puede satisfacer sus deseos carnales, y ninguna persona de su pueblo necesita enterarse.
No hables explícitamente de lo que vas a hacer
Los seres humanos tenemos un ritual de apareamiento. Es como una danza que dura ciertas horas. El ritual de apareamiento debe seguir los pasos adecuados para que se produzca el encuentro sexual.
Los hombres tenemos una maldita tendencia a querer siempre ser directos y querer saber claramente qué es lo que quiere la mujer, cuáles son los sentimientos de ella respecto a uno; y si piensa en acostarse con uno. Gran error.
Durante tu ritual de apareamiento con una mujer no utilices nunca las palabras. No le digas nunca explícitamente cuáles son tus intenciones. Esta es una forma lógica y masculina de hacer las cosas. Las cosas lógicas matan las emociones; y las emociones son algo crucial para que la mujere sea sexualmente receptiva contigo.
Si no le manifiestas tus intenciones sobre el sexo, ella creerá se llegó a una relación sexual de “modo espontáneo”, sin querer. Mantendrás activada su parte emocional, mientras que la parte lógica de su mente quedará fuera del juego. Eso es bueno, ya que es la parte lógica de la mente que dice “No”. Si te muestras con ella como un verdadero caballero con el cual ella puede tener sexo tranquilamente, en su mente verá la cosa como si bien no tiene sexo con un hombre en la primera cita, contigo fue una excepción.
Recuerda: Lo que la mujer quiere del hombre es que este le dé buen sexo… y ella quiere que tú tomes la iniciativa.
Cuánto les gusta el sexo a las mujeres. . . Tal vez se sorprenda
“Las mujeres son muy complicadas”. “Las mujeres tienen una necesidad demasiado grande”. “Yo no entiendo las mujeres”.
Siempre escuchamos estupideces de ese tipo. Honestamente hablando esto es basura. Otros hombres dicen esto porque es más fácil hacer como si las mujeres fueran cajas negras que no pueden ser comprendidas, en vez de tratar de entender las mujeres.
Aquí les diré lo que se necesita saber sobre las mujeres; y para comenzar, hay una buena noticia: las mujeres son creaturas muy sexuales, en un nivel fundamental y biológico. De hecho, probablemente disfruten del sexo incluso más que nosotros los hombres. ¿Vio como gimen las mujeres durante el sexo, mucho más que nosotros los hombres?
Lo que todas las mujeres tienen miedo (y cómo aliviar su ansiedad para que hagan todo lo que usted les pida)
El problema es que la sociedad condiciona a las mujeres para que crean en la parte lógica de sus mentes (no en la parte emocional), que disfrutar del sexo está mal.
Como las mujeres tienen una fuerte inclinación a ser creaturas sociales (más que los hombres, por razones de sicología evolutiva), el tratarlas de “ligeras” o “putas” tendrá un efecto fuertamente negativo en ellas.
Nosotros los hombres no sufrimos este castigo. La tragedia máxima de este sistema misógino creado por la religión y la sociedad, que reprime la sexualidad de la mujer, es que en todo el mundo es un gran desafío para los hombres tener sexo; lo que no era así cuando vivíamos en la era pre-civilización, cuando las mujeres eran salvajes y deshinibidas.
En cuanto hombre de nuestra sociedad moderna a usted le corresponde pasar por alto el condicionamiento que la sociedad impone a las mujeres, y hacer salir de ellas la mujer natural.
¿Le parece difícil? Creame: no lo es. Las mujeres son como un candado.
Parecen imposibles de abrir si se usa una llave incorrecta; pero una vez que se encuentra la llave correspondiente, se abren fácilmente. Sí, usted PUEDE lograrlo. Le voy a mostrar cómo.
Para hacer que surja la mujer natural que se esconde dentro de cada muchacha, recuerde siempre que en un nivel subconsciente a las mujeres les gusta el sexo, y desean el sexo tanto o tal vez incluso más que nosotros los hombres.
Como si el condicionamiento de la sociedad no fuera suficiente, existe una fuerza oculta dentro de ellas aún más fuerte: su biología. Hay una consecuencia perfectamente natural de las relaciones sexuales: los bebés; y toda mujer lo sabe.
Ellas saben que la gente hablará si quedan embarazadas cuando no deberían. Esta es la tragedia suprema de las mujeres; a pesar de que aman el sexo no tienen libertad para vivir su sexualidad sin ser consideradas como “putas”.
Es por ello que tú, el hombre sexual, en tus encuentros con las mujeres que quieres que terminen en el sexo, debes evitar de hacer que se sientan unas “putas”.
(Lo mejor para ti es ser discreto con las mujeres. Lo pero es hacer lo que hacen muchos “machos alfa” que buscan la aprobación de los demás hombre: pavonearse delante de sus amigos sobre el número de mujeres con las cuales se han acostado. No necesitas la aprobación de tus amigos: evita las conversaciones en los camarines sobre estos temas… Los verdaderos hombres no necesitan esto).
¿Has hablado con hombres que dicen “los hombres no comprenderemos nunca las mujeres”?
En realidad las mujeres no son tan misteriosas ni difíciles de entender como algunos hombres piensan. No son tan diferentes de nosotros los hombres como algunos de nosotros pensamos.
Como ya sabemos que las mujeres quieren sexo, no hay problema en tener tantas relaciones sexuales en tu agenda cuando te relaciones con ellas. De hecho, es una buena idea.
Sin embargo, lo que tienes que evitar con todas tus fuerzas es hablar sobre tus intenciones.
Con la mujer NO debes hablar para nada de sexo, o de tu intención de tener sexo.
Cuando hablas de tus intenciones sexuales a la mujer revelando lo que quieres, activas la parte lógica de su mente, lo que desencadena el condicionamiento social dentro de ellas. Ella reaccionará. “Este tipo es un obsesivo y un obstinado. Me va a hacer pasar por una puta”.
Tienes que evitar por todos los medios hablar de sexo, y recuerda cuánto aman el sexo las mujeres, y concéntrate en proyectar tu sexualidad sin decir nada de nada sobre esto. Usa tu lenguaje corporal, no tu boca.
Siempre escuchamos estupideces de ese tipo. Honestamente hablando esto es basura. Otros hombres dicen esto porque es más fácil hacer como si las mujeres fueran cajas negras que no pueden ser comprendidas, en vez de tratar de entender las mujeres.
Aquí les diré lo que se necesita saber sobre las mujeres; y para comenzar, hay una buena noticia: las mujeres son creaturas muy sexuales, en un nivel fundamental y biológico. De hecho, probablemente disfruten del sexo incluso más que nosotros los hombres. ¿Vio como gimen las mujeres durante el sexo, mucho más que nosotros los hombres?
Lo que todas las mujeres tienen miedo (y cómo aliviar su ansiedad para que hagan todo lo que usted les pida)
El problema es que la sociedad condiciona a las mujeres para que crean en la parte lógica de sus mentes (no en la parte emocional), que disfrutar del sexo está mal.
Como las mujeres tienen una fuerte inclinación a ser creaturas sociales (más que los hombres, por razones de sicología evolutiva), el tratarlas de “ligeras” o “putas” tendrá un efecto fuertamente negativo en ellas.
Nosotros los hombres no sufrimos este castigo. La tragedia máxima de este sistema misógino creado por la religión y la sociedad, que reprime la sexualidad de la mujer, es que en todo el mundo es un gran desafío para los hombres tener sexo; lo que no era así cuando vivíamos en la era pre-civilización, cuando las mujeres eran salvajes y deshinibidas.
En cuanto hombre de nuestra sociedad moderna a usted le corresponde pasar por alto el condicionamiento que la sociedad impone a las mujeres, y hacer salir de ellas la mujer natural.
¿Le parece difícil? Creame: no lo es. Las mujeres son como un candado.
Parecen imposibles de abrir si se usa una llave incorrecta; pero una vez que se encuentra la llave correspondiente, se abren fácilmente. Sí, usted PUEDE lograrlo. Le voy a mostrar cómo.
Para hacer que surja la mujer natural que se esconde dentro de cada muchacha, recuerde siempre que en un nivel subconsciente a las mujeres les gusta el sexo, y desean el sexo tanto o tal vez incluso más que nosotros los hombres.
Como si el condicionamiento de la sociedad no fuera suficiente, existe una fuerza oculta dentro de ellas aún más fuerte: su biología. Hay una consecuencia perfectamente natural de las relaciones sexuales: los bebés; y toda mujer lo sabe.
Ellas saben que la gente hablará si quedan embarazadas cuando no deberían. Esta es la tragedia suprema de las mujeres; a pesar de que aman el sexo no tienen libertad para vivir su sexualidad sin ser consideradas como “putas”.
Es por ello que tú, el hombre sexual, en tus encuentros con las mujeres que quieres que terminen en el sexo, debes evitar de hacer que se sientan unas “putas”.
(Lo mejor para ti es ser discreto con las mujeres. Lo pero es hacer lo que hacen muchos “machos alfa” que buscan la aprobación de los demás hombre: pavonearse delante de sus amigos sobre el número de mujeres con las cuales se han acostado. No necesitas la aprobación de tus amigos: evita las conversaciones en los camarines sobre estos temas… Los verdaderos hombres no necesitan esto).
¿Has hablado con hombres que dicen “los hombres no comprenderemos nunca las mujeres”?
En realidad las mujeres no son tan misteriosas ni difíciles de entender como algunos hombres piensan. No son tan diferentes de nosotros los hombres como algunos de nosotros pensamos.
Como ya sabemos que las mujeres quieren sexo, no hay problema en tener tantas relaciones sexuales en tu agenda cuando te relaciones con ellas. De hecho, es una buena idea.
Sin embargo, lo que tienes que evitar con todas tus fuerzas es hablar sobre tus intenciones.
Con la mujer NO debes hablar para nada de sexo, o de tu intención de tener sexo.
Cuando hablas de tus intenciones sexuales a la mujer revelando lo que quieres, activas la parte lógica de su mente, lo que desencadena el condicionamiento social dentro de ellas. Ella reaccionará. “Este tipo es un obsesivo y un obstinado. Me va a hacer pasar por una puta”.
Tienes que evitar por todos los medios hablar de sexo, y recuerda cuánto aman el sexo las mujeres, y concéntrate en proyectar tu sexualidad sin decir nada de nada sobre esto. Usa tu lenguaje corporal, no tu boca.
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